viernes, 25 de octubre de 2013

En el Mármol


Cada noche te veía desde lejos,
observaba como te tocaba el viento,
cada noche soñaba con darte vida,
me quedaba así hasta ver el día.

Una tarde pasé a tu lado,
fría y sin vida estabas en aquel mármol,
te miré y te toqué por un momento,
empecé a imaginar tu cuerpo.

Tomé el cincel en mis manos,
comencé a darte formas y trazos,
plasmé  un cuerpo lleno de deseo,
eras lo que había robado ya mi sueño…

Me esmeré con los detalles de tu boca,
te fijé con una mirada seductora.
tu cabello medio rizado por el viento,
tu cuerpo era tan blanco como el invierno.

Los días se hicieron noche y viceversa,
hasta que vi que estabas completa,
bella, divina y sensual figura de mármol,
me faltaba un corazón que te trajera a mi lado.

Dejé el cincel sobre la arena y vi al cielo,
cerré los ojos y lentamente abrí mi pecho,
saque lo que latía por ti en interior y sin razón,
traté con mi último suspiro darte el corazón.


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